TAJO DEL MOLINO - CUEVA DE LAS PALOMAS
El Molino que da nombre al Tajo, estuvo en
funcionamiento hasta hace pocas décadas, restos que dan testimonio del intenso
aprovechamiento que el ser humano ha dado a este singular espacio geológico,
que sepamos, durante los últimos 12.000 años.
Respecto
a la Cueva de las Palomas, denominada así por ser lugar de anidamiento de estas y otras aves, está considerada
uno de los yacimientos neolíticos más importantes de la provincia de Málaga,
donde se han detectado numerosos restos arqueológicos como las primeras
cerámicas, muchas de ellas decoradas,
herramientas pulimentadas (hachas, azuelas, cinceles...) y una técnica de talla laminar (cuchillos), de época neolítica. Se trataba de comunidades semisedentarias y colectivizantes, de bases económicas agropecuarias poco intensivas que mantenían una importante actividad depredadora (caza, pesca y recolección), asentadas mayoritariamente en abrigos y cuevas, aunque también en lugares al aire libre. Esta cavidad es además un importante asentamiento y necrópolis, fechadas en esta época.
En
esta misma área, se localizan numerosas cavidades con relevantes restos desde
el Paleolítico Medio hasta el III milenio a. C. Pero lo más destacable son las
numerosas manifestaciones y agregaciones pictóricas en las paredes de algunas
de ellas. Grafías de la denominada pintura esquemática, producto ya de
sociedades sedentarizadas; agrícolas y pastoriles; que representan ídolos
pintados en forma de estelas.
La cueva está cerrada con una gran verja, se le puede echar un vistazo desde la entrada, una vez bajado un andamio colocado para dar acceso a esta. La otra entrada está por la parte del acantilado, pero considero que es peligroso, además si está cerrado es para proteger los restos arqueológicos de las visitas incontroladas y los deterioros que estas pudieran producir. Por lo que es aconsejable tener acceso a algún organismo que realice excursiones a este sitio si se quiere ver el interior de la cueva.
Información: www.guadalteba.com
Fotos: Francisco Arias
Salovador Sanchez
Manuel Martínez
herramientas pulimentadas (hachas, azuelas, cinceles...) y una técnica de talla laminar (cuchillos), de época neolítica. Se trataba de comunidades semisedentarias y colectivizantes, de bases económicas agropecuarias poco intensivas que mantenían una importante actividad depredadora (caza, pesca y recolección), asentadas mayoritariamente en abrigos y cuevas, aunque también en lugares al aire libre. Esta cavidad es además un importante asentamiento y necrópolis, fechadas en esta época.
Nosotros, por desgracia, no pudimos entrar, por este motivo no puedo enseñaros ninguna foto dentro de la cueva. Quizás, en un futuro próximo, tengamos la ocasión de poder acudir a alguna de estas mencionadas visita guiadas.
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