POBRE ENRIQUETA
En el puente de todos los Santos del año 2007 hice con mi familia un maravilloso viaje a París, una ciudad que desde el primer momento me conquistó. El día uno de noviembre tuvimos la fortuna de llegar casualmente al cementerio más antiguo de la ciudad, que tan solo abre sus puertas ese día, por ser el de los difuntos. La humedad calaba hasta los huesos, una humedad que envolvía de verdín la mayoría de las lápidas y le confería al sacrosanto lugar un ambiente muy especial. Allí, mirando aquellas tumbas pensé que era digno de ser reflejado en una novela. Años después me ha dado por escribirla. Aunque el título es Pobre Enriqueta la verdadera protagonista de la historia es Rita, que narra en primera persona un viaje a París, precisamente, en el puente de todos los Santos. Donde unas horas después de la llegada al hotel, descubre a su marido besándose afanosamente con esa amiga que la ha acompañado en todo desde la infancia. Lejos de arremeterla contra ellos, decide dejarlos allí...