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sábado, 25 de agosto de 2012

MIS PELÍCULAS FAVORITAS. (De Alfonso Lozano)

La primera va asociada a mi niñez y a un cine de verano, de esos en que se olía a jazmín y una lagartija se paseaba por la pantalla. Me acuerdo que no pudimos llegar a tiempo y la película ya había empezado. Charlton Heston llenaba la pantalla con su sola presencia (como en todas y cada una de sus interpretaciones). En realidad, la historia de las hormigas que lo arrasan todo era un simple pretexto para ver una historia de amor y -sobretodo- de pasión,  entre Heston y Eleanor Parker, la pelirroja más maravillosa del cine (con permiso de Maureen O´Hara).  Hasta entonces solo había visto películas infantiles, el “péplum” hacía furor y entre “Maciste”, “El Zorro” y “Tarzán”, me había “tragado” cine a diario sin parar. Por eso “Cuando ruge la marabunta” fue mi peli favorita durante mucho, mucho tiempo.




Algo mayor, allá por los 12 ó 13 años, interno en el colegio, una noche nos llevaron a la sala de televisión. La primera cadena (la única en realidad) proyectaba “Rebeca”, yo había leído sobre Hitchcock, el mago del suspense, películas de espías que te mantienen en tensión aunque sabes quién es el asesino. Pero “Rebeca” es más, mucho más que eso, y desde que Joan Fontaine queda perpleja cuando descubre por vez primera “Manderley” (igual que yo), descubrí que había otro cine más adulto, más complejo, con muchos matices en cada secuencia. La historia de un personaje que está ausente durante toda la película y que -sin embargo- condiciona la vida de todos los demás.  Jamás he podido olvidar a la Sra. Dambers peinando a una Joan Fontaine atemorizada (igual que yo) ante su sola presencia, y  repitiendo las palabras de una difunta: “-La señora De Winters se sentaba donde usted, y me decía ….”.
 



A mi regreso de la “mili”, repasando las estanterías de un videoclub, me llamó la atención un título, por lo expresivo: James Stewart protagonizaba “Qué bello es vivir”, dirigía Frank Capra,  en plena depresión americana. Por aquel entonces ya había visto muchas películas, de todo tipo, pero alguien me dijo: “Como ésta no has visto ninguna”. Por supuesto, se había quedado corto en la afirmación,  “No has visto, ni verás otra igual”. Cable directo de la pantalla al corazón, un nudo en la garganta y un montón (¡qué digo!,¡¡ un torrente!!) de lágrimas de las buenas. Los pétalos de Susie (es lo primero que George Baileys mira cuando ha recuperado su vida) me enseñaron que las cosas pequeñas son las más importantes de todas. Y por supuesto, los amigos. –“Brindo por mi hermano George, el hombre más rico de la ciudad”.



Y por fin, la trilogía, todo un festín cinematográfico. Coppola, en estado de gracia. Cine con mayúsculas. Porque se dan cita los 3 géneros: Lírico, Épico y Dramático, en una misma obra, y con una intensidad que supera los sentidos. Y –dentro de la trilogía- “El Padrino 2”, los orígenes de Vito Corleone (Robert De Niro), su llegada al sueño americano y su entrada en el mundo de la mafia. Y -paralelamente- el ascenso de Michael (Al Pacino) en el presente. El guión –también escrito por Mario Puzo- es increíblemente oscuro y complejo, el personaje principal es mucho más frío y calculador que su padre. Con una primera y luego tercera parte, “El Padrino 2” queda como la mejor película de la historia del cine (opinión tan personal como humilde). Sinceramente, no creo que se pueda filmar una película mejor.

Pero -naturalmente- sigo esperando……………………………..



Alfonso Lozano