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domingo, 28 de julio de 2013

MÁLAGA ANTIGUA - CAUCE DEL GUADALMEDINA



Hasta el siglo XVI el río Guadalmedina, (del árabe wál al-madína, وادي المدينة, wādi l-madina, 'río de la ciudad') fue límite natural de la ciudad por el oeste y principal abastecedor de agua para sus necesidades. Desagüe natural de los montes que rodean la ciudad, el río bajaba mansamente y aunque  se secara prácticamente durante el verano, regaba las huertas de los alrededores y llenaba pozos que aprovisionaba la población.

Los montes de Málaga han sido descritos por los cronistas de la ciudad como zonas selváticas y boscosas, pero tras la toma de la ciudad por las tropas cristianas en 1487 comienza una sistemática tala de árboles para obtener madera y tierra de cultivo, lo que acarrea una grave erosión del terreno, rompiendo el equilibrio natural del sistema y que las aguas se precipiten velozmente hacia la ciudad cada vez que hay una tormenta, rellenándose poco a poco el lecho del río, creándose así las condiciones óptimas para las graves inundaciones que comenzaron a mediados del siglo XVI.


Riada 1907
La más reciente fue en 1907 cuando su desbordamiento provocó decenas de muertos, hasta entonces el modesto canal serpenteaba por un cauce que estaba prácticamente a la misma altura que las calles laterales, lo que obligó a construir los paredones a modo de muralla para proteger las casas cercanas en caso de riada. Lo normal era que esta auténtica rambla mediterránea sólo llevara agua algunos días en otoño e invierno, mientras, las bestias de carga aprovechan para descansar y abrevar. El hecho de que el cauce permaneciera seco durante casi todo el año facilitaba que fuera utilizado como punto de descanso y lugar de mercado.

Por causa de la gran riada del 23 de septiembre del 1907, el rey Alfonso XIII ordenó obras que impidieran estas inundaciones. En 1908, el ingeniero malagueño don Manuel Jiménez Lombardo, presentaría el proyecto de construcción del pantano del Agujero a la División Hidráulica del Sur de España. La presa retendría las aguas de las grandes avenidas otoñales del Guadalmedina, embalsándolas en una cantidad aproximada de 4,5 Hectómetros cúbicos, a los que poco a poco iría dando salida por un túnel que tiene una capacidad de 360 m3 con desagües de 60 m3/segundo. Actualmente sus compuertas y aliviaderos están fuera de uso, aunque aún operativas, por encontrarse aguas más abajo la presa del Limonero.

También se construye el nuevo encauzamiento urbano -origen de la barriada de Ciudad Jardín- y la presa del Agujero, y se iniciaron los trabajos de reforestación de los Montes de Málaga. El Guadalmedina delimita el centro y los barrios que quedaban al norte y al este, y por otro los barrios populares de la Trinidad y el Perchel.

La comunicación entre ambas márgenes se hacía generalmente a través de portillos abiertos en los paredones, y los puentes eran escasos. El único que permitía el paso de carruajes y vehículos era el de Tetuán, inaugurado en 1860. A la altura de las iglesias de Santo Domingo y de la Aurora existían pasarelas de madera de uso exclusivamente peatonal. Fue en el siglo XX cuando se construyeron puentes realmente aptos para el tráfico rodado.
 
Cauce Gualamedina 1954
 
 
 
Consecuencia de la riada  
                                                         
 

Bueyes descansando
 
Guadalmedina nevada del 1954


Iglesia de Santo Domingo junto al río

 

Riada 1907
 
 
                                                                                
Secuelas de la inundación del 1907

 

Mercadillo

Otra vista del mercadillo
 
Mercadillo de muebles viejos


Vistas del cauce del Guadalmedina
 
 
        


martes, 16 de julio de 2013

ÉRIK TRUFFAZ- JAZZ


A los 6 años ya leía partituras, a los 7 ya tocaba su primer instrumento, a los once escucha la obra maestra de Deep Purple, Machine head, a los 13 descubre a Miles Davis y a los 14 al cineasta sueco Ingmar Bergman. Con esto, parece claro que Érik Truffaz estaba destinado a convertirse en una estrella de la música. Esta precocidad es propia de grandes artistas. Es comparado frecuentemente con Miles Davis,  ambos interpretan el mismo instrumento, la trompeta, sino porque ambos han contribuido a la evolución del jazz, ambos han buscado nuevas formas de expresión para el jazz, fusionándolo acertadamente con nuevos estilos. Érik Truffaz es uno de los artistas clave de nu-jazz, dado que su música se construye a partir de la improvisación, y mediante la fusión de jazz con música  electrónica, hip hop, rock y el drums and bass.

 A mi me encanta su música, os recomiendo el  concierto de Paris , "The Truffaz Quartet Paris Tour" Live (2007).
Espero que os guste.  
 
 

sábado, 13 de julio de 2013

MINA DE AGUA - RONDA


La tradición popular atribuye la construcción de La Mina de Agua (S.XIV), al rey musulmán Abomelic. Fue una estructura militar secreta cuando Ronda era posición estratégica en el control del que sería reino Nazarí de Granada.

La Mina se conoce por textos históricos desde la conquista de Ronda por los reyes Católicos en 1.485 bajo el mando del Marqués de Cádiz quién lo asaltó por el río, rindiéndose la población sedienta poco después.

Este edificio consiste en una ancha escalera en zig zag excavada en la roca cubierta por un ingenioso sistema de bóvedas encabalgadas. La sala del Manantial especialmente iluminada por muros de celosía donde habría un pozo, hoy cubierto, desde el que se extraía agua mediante una noria. Una cadena humana de esclavos bajaba y subía a la ciudad con envases de pellejos.

Más abajo y construido por la parte del  el río, se desarrolla una poderosa torre militar que se utilizaba para defender la aguada o también usarla como salida secreta de la ciudad para escapar.

También tiene una sala de armas que dispone de espacio para armas y calderas, las cuales usaban  para defender la puerta exterior con agua o aceite hirviendo desde la ventana central. La sala de los secretos, donde no se escucha en el centro lo que se habla desde una esquina a otra, fue en origen otro pozo para suministro de agua a la guarnición. Sobre la torre se halla la Terraza de la Conquista, desde donde se vigilaba el Tajo y se defendía el asedio en primer lugar.

El conjunto militar de la Mina es único en España con sorprendentes soluciones de ingeniería y arquitectura perfectamente conservadas hasta nuestros días, salvando 60 metros de desnivel desde la ciudad hasta el río.