f

menu

domingo, 24 de noviembre de 2013

DUNAS DE BOLONIA- BAELO CLAUDIA


BAELO CLAUDIA

La ciudad nace a finales del siglo II a. C. sobre un asentamiento fenicio-púnico más antiguo (Bailo, Baelokun), era el principal puerto marítimo que enlazaba con la ciudad de Tánger en Marruecos. Es posible que Baelo Claudia tuviera algunas funciones de centro administrativo, pero la pesca, la industria de salazón y el garum, fueron las principales fuentes de riqueza. Estas actividades tenían lugar durante los meses de verano y atraían a la ciudad a numerosos trabajadores temporeros, hecho que determina en parte las características de algunos de sus edificios. El emperador romano Claudio le concedió el rango de “municipium” (municipio romano).

Desde finales del siglo I d.C. su prosperidad viene paulatinamente a menos coincidiendo con la crisis en la producción de sus fábricas, las invasiones del Norte de África (siglo II d.C.), los saqueos de las hordas germánicas (siglo III d.C.) y sobre todo, un movimiento sísmico que arruina los edificios levantados durante la época imperial; factor que acelera el proceso de abandono que ya venía sufriendo la ciudad, y a pesar de lo cual sus relaciones comerciales logran mantenerse hasta el siglo V d.C. Aunque experimentó un ligero rebrote en el siglo III, la ciudad fue abandonada definitivamente en el siglo VII.



Después de esta  breve reseña histórica, deciros que el paseo hasta este lugar está muy justificado, tanto el conjunto arqueológico como la playa con sus dunas y el bonito pueblo de Tarifa,  tienen rincones con mucho encanto, donde pasar el día  disfrutando de todo esto  se hace muy entretenido, acabando al atardecer con unas puestas de sol en la playa espectaculares.
 
 

domingo, 3 de noviembre de 2013

LOS CAHORROS DE MONACHIL (GRANADA)


Este fin de semana visitamos el desfiladero de los Cahorros del río Monachil en Granada. La fuerza erosiva del continuo fluir de las aguas de este torrente, han moldeado a través del tiempo caprichosas esculturas naturales en la roca, formando cuevas, bóvedas y paredes escarpadas donde se puede practicar la escalada.
Una serie de senderos, con barandas, escaleras y puentes colgantes, se adentran en el corazón de este paraje donde abunda la vegetación de ribera y el matorral propio de tajos y cortados. Es una ruta especialmente diseñada para las familias y quienes quieren disfrutar de una jornada en la naturaleza.
 
La dificultad de estos senderos es baja, incluso han puesto asas metálicas en las rocas en tramos donde el paso por el sendero se complica un poco, aunque podemos endurecerla dependiendo de la distancia que  cada cual quiera recorrer.
 
Estas características antes mencionadas, más la cercanía de la ciudad, hacen que la afluencia de excursionistas y paseantes  sea grande, esto no debería ser un  problema si no se notaran restos de basura  en algunos puntos del recorrido. No apto para senderistas solitarios, a menos que se realice su recorrido entre semana o muy temprano.