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martes, 5 de marzo de 2013

MÁLAGA ANTIGUA - BAÑOS DEL CARMEN


Los Baños del Carmen se inauguraron el 16 de Julio de 1918 por iniciativa de Enrique García de Toledo, transformando lo que hasta entonces se conocí­an como los baños públicos. Los baños eran cerrados y las mujeres debí­an bañarse separadas de los hombres, mediante unas esteras. Los Baños del Carmen rompieron esa recatada costumbre, los hombres y mujeres se pudieron bañar juntos en la playa. Después de la Guerra Civil la moralidad volvió a ser más estricta y volvieron a bañarse por separados.



El Carmen fue un punto de encuentro y diversión de la sociedad malagueña, y su oferta de ocio y entretenimiento superaba con mucho lo que se podía entender como un simple balneario. Desde la segunda mitad del siglo XIX en las playas más cercanas al centro de la ciudad existían instalaciones de madera para darse baños de mar, como los de Apolo, La Estrella y Diana, que se mantuvieron hasta bien entrado el siglo XX. Pero los más conocidos fueron los Baños del Carmen, que se construyeron aprovechando el espacio en el que se había hecho un pequeño puerto para la carga de rocas con destino a las obras del puerto, a finales del siglo XIX, en el punto conocido como Torre de San Telmo, en el camino hacia El Palo que luego seguía hacia Vélez-Málaga y Almería. Ese pequeño puerto se había abandonado en 1889 y acabó dando lugar a una laguna y después a un ensanche de la playa. A su altura ya existía un bosquete de eucaliptos que aún se mantiene . Contaba además con la ventaja de servicio de tranvías combinado, a 0,50 pesetas ida y vuelta incluido baño.



En 1920 se construyó un embarcadero y una pantalla para proyectar pelí­culas mudas de la época, además se dotó  de un restaurante diseñado por el arquitecto Daniel Rubio, (que aún se mantiene en pie), por el que pasó toda la burguesí­a de Málaga, una pista de tenis y la puerta de entrada que ha subsistido hasta hace pocos años.
 
En este recinto se celebró el primer torneo de tenis que se disputó en Málaga. En el año 1922 se inauguró el estadio en el que jugaba como local los partidos los equipos predecesores del actual Málaga Club de Fútbol, como el Real Málaga, el FC Malagueño o el CD Malacitano (éste último cambió de nombre a CD Málaga en el partido en el que se inauguró oficialmente La Rosaleda, en 1941, que se produjo de manera prematura debido a que un temporal había inundado el campo de los Baños del Carmen).
Un conocido industrial bodeguero, D. Antonio López, propietario de la empresa Viní­cola Malagueña, mandó construir, en ese mismo año de 1922, una bonita y artística fuente de cerámica de la que emanaba en vez de agua, como hubiese sido lo natural, vino de Jerez.
Se ofrecieron conciertos y espectáculos de ballet clásico, se celebraron verbenas, en una pista de baile de 2000 metros cuadrados, las noches de verano fueron famosas en su época y donde se llegaron a contabilizar, más de 400 parejas bailando. Los carnavales tuvieron aquí­ su máximo protagonismo.
Más tarde, en el año 1958,  una parte de los terrenos de la concesión administrativa fueron transformados en camping, obra del arquitecto Andrés Escassi, que daba acogida a 300 plazas, fue entonces cuando los baños fueron cayendo en decadencia, hasta que la playa dejó de tener uso privado. El abandono ha ido consumiendo lentamente este singular espacio, en el que apenas permanece el bosque de eucaliptos y el restaurante que diseñó Daniel Rubio en los años 30, envuelto en una atmósfera decadente que le otorga un especial encanto, pero al mismo tiempo lo convierte en una zona cada vez más marginal. Un paseo por las instalaciones permite contemplar los restos de bancos de cerámica, fuentes, pajareras, grandes tinajas y otros elementos que denotan la brillantez de otros tiempos ya pasados. Se mantienen erguidas las columnas (y no todas), algunas de ellas antiguas y de diversa procedencia, que formaban una amplia pérgola abierta al mar.
Casi veinte años después de que oficialmente se iniciase el camino para regenerar uno de los espacios más emblemáticos de Málaga capital, los Baños del Carmen, la intervención sigue en dique seco y sin desarrollarse. La larga tramitación de este proyecto se remonta a 1993 cuando el Ayuntamiento aprobó de forma definitiva el plan especial de este espacio con el informe favorable de la Demarcación de Costas. A partir de entonces se sucedieron una serie de retrasos por parte del Ministerio de Medio Ambiente y el propio Consistorio que se han prolongado hasta la actualidad sin que hasta la fecha se haya empezado la obra. El principal escollo ahora es rescatar las dos concesiones administrativas existentes en la zona, la del restaurante y la de Astilleros Nereo, y que están inmersas en un complejo litigio por la expropiación de estos terrenos.
PLAN DE REMODELACIÓN
 




















Información:
Málagahoy.es, Málaga de ayer y hoy, Raquel Garrido
Málagaenblancoynegro.com
Málaga, una visión panorámica
Wilkipedia
Sur.es