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sábado, 20 de abril de 2013

TAJO DEL MOLINO - CUEVA DE LAS PALOMAS


Cerca del pueblo de Teba se encuentra El Tajo del Molino, también conocido como Tajo de Torró, es una inmensa fractura erosiva producida por el poder  del agua, en la actualidad el río de la Venta, en la enorme masa caliza de la Sierra de Peñarrubia, Teba. Este  proceso geológico no ha cesado en el último millón de años. En las paredes de este tajo existen  cavidades y cuevas que nos hablan de la presencia del hombre, realizando actividades de caza, pesca y recolección, tras la última glaciación hace unos 12.000 años.
El Molino que da nombre al Tajo, estuvo en funcionamiento hasta hace pocas décadas, restos que dan testimonio del intenso aprovechamiento que el ser humano ha dado a este singular espacio geológico, que sepamos, durante los últimos 12.000 años.
 
Respecto a la Cueva de las Palomas, denominada así por ser lugar de anidamiento de estas y otras aves,  está  considerada uno de los yacimientos neolíticos más importantes de la provincia de Málaga, donde se han detectado numerosos restos arqueológicos como las primeras cerámicas, muchas de ellas decoradas,
herramientas pulimentadas (hachas, azuelas, cinceles...) y una técnica de talla laminar (cuchillos), de época neolítica. Se trataba de comunidades semisedentarias y colectivizantes, de bases económicas agropecuarias poco intensivas que mantenían una importante actividad depredadora (caza, pesca y recolección), asentadas mayoritariamente en abrigos y cuevas, aunque también en lugares al aire libre. Esta cavidad es además un importante asentamiento y necrópolis, fechadas en esta época.
 
En esta misma área, se localizan numerosas cavidades con relevantes restos desde el Paleolítico Medio hasta el III milenio a. C. Pero lo más destacable son las numerosas manifestaciones y agregaciones pictóricas en las paredes de algunas de ellas. Grafías de la denominada pintura esquemática, producto ya de sociedades sedentarizadas; agrícolas y pastoriles; que representan ídolos pintados en forma de estelas.
 
La cueva está cerrada con una gran verja, se le puede echar un vistazo desde la entrada, una vez bajado un andamio colocado para dar acceso a esta. La otra entrada está por la parte del acantilado, pero considero que es peligroso, además si está cerrado es para proteger los restos arqueológicos de las visitas incontroladas y los deterioros que estas pudieran producir. Por lo que es aconsejable tener acceso a algún organismo que realice excursiones a este sitio  si se quiere ver el interior de la cueva.
 
Nosotros, por desgracia, no pudimos entrar, por este motivo no puedo enseñaros ninguna foto  dentro de la cueva. Quizás, en un futuro  próximo, tengamos la ocasión de poder acudir a alguna de estas mencionadas visita guiadas.
 
 
 
Información: www.guadalteba.com
Fotos: Francisco Arias
          Salovador Sanchez
          Manuel Martínez