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domingo, 3 de febrero de 2013

MÁLAGA ANTIGUA - PUERTA DEL CRISTO







Retablo
Hornacina donde se colocó el retablo
Una vez traspasada la puerta principal de la Alcazaba y la llamada Puerta de las Columnas, se ha de subir una rampa con peldaños, que termina en el Arco del Cristo. El nombre de la Torre y la Puerta se debe a un Cristo que ocupaba una hornacina conocido como el Cristo de los tres huevos, (de avestruz) , símbolo de la creación. Estaba acompañada esta imagen por un retablo que hoy ha vuelto a su lugar de origen: Archidona. Acertada decisión, ya que dicho retablo  no encajaba absolutamente nada en el entorno del monumento.
Este arco es un pasadizo en recodo abierto en el interior de una torre, cuya parte superior fue reconstruida. El arco de entrada, rodeado por un alfiz de ladrillos, descansa sobre pilastras y tiene clave de piedra, que estuvo dorada, en la cual se labró en hueco una llave. En la estancia alta había un matacán, como así atestiguan dos ménsulas de piedra que sobresalen en el muro. La bóveda del pasadizo es vaída y de ladrillo. En las jambas del arco interior quedan restos de piedra numulítica, de la obra del siglo XI. La puerta fue reconstruida a finales del siglo XIII, como demuestra la llave esculpida en la clave del arco de ingreso. Frente a la puerta de salida del Arco del Cristo aparecieron restos de muros romanos de hormigón revestido de estuco rojizo y pequeñas albercas excavadas en pizarra, destinadas a la preparación del "garum" , una pasta de pescado que elaboraban los romanos.
Como curiosidad decir que una vez conquistada la fortaleza por Los Reyes Católicos, el pendón de Castilla y la Cruz de Toledo se enarbolaron en la Torre del Homenaje de la Alcazaba, y se celebró una misa de acción de gracias en la Puerta del Cristo el 19 de agosto de 1487.
Más tarde, la Puerta del Cristo fue la entrada al barrio que fueron formando los malagueños tras el terremoto de 1680 y un feroz bombardeo francés después.  En 1700, el alcaide que regía el edificio en ese momento, decide abandonar la parte alta de la Alcazaba y trasladarse a una construcción en la parte baja que llegaría a tener cinco pisos, a partir de esa fecha, se fue poblando de viviendas como podemos ver en las pintorescas fotos que he puesto más abajo. La propia Torre del Cristo terminó siendo copada por vecinos.
Resulta difícil imaginar cómo era la fortaleza a comienzos del XVIII, con la imponente mansión del alcaide y los terrenos de la futura Aduana convertidos en huertas, (el haza), como casi toda esa ladera de la fortaleza.
Durante aproximadamente un siglo, la Alcazaba estuvo habitada por familias de chabolistas, siendo uno de los espacios más degradados de la ciudad, hasta que en el año 1933, comenzó su proceso de recuperación.
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Fotos en blanco y negro: Legado Temboury,  Diputación de Málaga, Biblioteca Provincial Cánovas del Castillo y Archivo General.
(*) Thomas Roisin
Fotos color: Manuel Martínez