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domingo, 18 de septiembre de 2011

JESUCRISTO SUPERSTAR

Vamos a recordar el musical Jesucristo Superstar, una de mis pelis y banda sonoras favoritas.
 Musical con un libreto de Tim Rice y música de Andrew Lloyd Webber, el disco, antes que la obra, se presentó por primera vez en 1.970, basándose principalmente en los enfrentamientos políticos entre Judas y Jesús, durante la última semana de vida de este.
La primera vez que se representó la obra  fue en Broadway en 1.971, donde muchos grupos religiosos protestaron en la puerta del teatro, no les gustaba que la historia solo mostrara la parte humana de Jesús de Nazaret. Más tarde se representó en el West End de Londres. En la grabación original, el papel de Jesús fue interpretado por Ian Gillan, cantante del grupo Deep Purple y el de Judas por Murray Head.
Su versión cinematográfica estadounidense llegaría en 1.973, dirigida por Norman Jewison, protagonizada en el papel de Jesús por Ted Neeley, Carl Anderson en el de  Judas y en el papel de María Magdalena Yvonne Elliman, la canción que interpreta, “I don´t know how to  love him”, (No sé como amarle), fue un éxito de ventas y para algunos críticos, una de las mejores canciones de amor que se han escrito hasta el momento. La película fue filmada en Israel y otras localizaciones de Oriente Próximo.
En Chile se mantuvo en cartel dos años, marcando un hito en continuidad.
Recuerdo que después de verla, en el colegio, algunos alumnos le quisimos hacer preguntas sobre Cristo y la película al sacerdote que nos daba clases de religión, ya que por primera vez teníamos una visión diferente de lo que hasta el momento se nos contaba, o sea, un Dios que era un ojo dentro de un triangulo y le salían unos rayos, (como el de Sauron) y Jesús, con su túnica de blanco impoluto y cara de pena, bendiciendo a diestro y siniestro, andando por encima del agua, y su respuesta fue que no contestaría ninguna ya que la película era una tontería, y no tenía nada que ver con la realidad.
Os dejo con una de las canciones emblemáticas de la peli, “Gethsemane” y a continuación una actuación, esta vez teatral, del mismo Ted Neeley pero con 64 añitos y con “problemas” en la voz.