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jueves, 17 de noviembre de 2011

PUNTOYSEGUIDO

                                                       Puntoyseguido

Es la primera vez que voy a hacer una crónica de uno de nuestros encuentros literarios en este apartado de LIBROS en la Mirada del Lobo. Lo hago porque en esta ocasión ha sido especial por la presencia de tres de los autores del libro a comentar, “Cuando vivíamos aquí”, Isabel Merino, Loli Pérez y Mauricio Ciruelo.  Ha sido como recibir la visita de alguien querido en el salón de nuestra propia casa, aunque me consta que alguna de nosotras, en los días anteriores al evento, ha estado intranquila por no saber cómo íbamos a enfocar la reunión, dado que siempre nos hemos limitado a exponer opiniones, a comentar párrafos, leer determinadas frases sin ninguna reticencia, sin ser observada por aquellos de los que estábamos discutiendo.
Después de las pertinentes presentaciones la charla fue fluida, alegre, entrañable y muy instructiva. No nos limitamos a decirles si nos había gustado más o menos, o cuales eran nuestros preferidos; quisimos darle una interpretación a aquellos que tenía un final más abierto,  cuáles eran los más duros o tristes, en los que coincidíamos que son los de Mauricio (Elo insistió que ella lo encontraba muy dulce y con una gran capacidad para ponerse en el papel de los personajes femeninos), cuáles los eróticos, que son los de Loli, los románticos de Isabel… y así fuimos clasificando y calificando a todos y cada uno de los siete escritores de Puntoyseguido.
La verdad es que fue unánime la opinión de que nos había gustado tanto el género, el cuento (poco frecuentado por el grupo), como todos y cada uno de los cuentos en sí; que por otro lado más de una opinaba, también, que parecían estar enlazados unos con otros de algún modo, ya fuera por una palabra, un nombre o un personaje, a lo que los autores contestaron que era solo casualidad. Insistimos en que no se debía haber terminado con un cuento tan duro como el del Soldado, y qué si opinamos que en general son tristes, es porque describen sentimientos con mucho sentimiento.
Tras nuestras opiniones, las preguntas y las respuestas, la conversación se distendió mucho más y estuvimos hablando de otros libros, otros autores y de los gustos particulares de algunos. Para terminar tuvimos una mención especial a Justo Sánchez por estar interesado a asistir al encuentro, aun sin pertenecer al grupo, pero que le fue imposible por ser en horas de trabajo, y a Manuel Martínez y la Mirada del Lobo por su reseña publicada.
Ellos creían estar reunido con el grupo de María Zambrano, a lo que le contestamos que hace más de un año que nos hemos independizado de la biblioteca de ese nombre. En ese momento nos preguntaron que entonces cómo se llama el grupo, nunca nos lo habíamos planteado. Después nos dimos cuenta que justo en este mes hace cuatro años que somos “Las Hijas del Caníbal.” 
                          La foto la he cogido prestada de su página de Facebook


Artículo enviado por Mª Paz Osorio